
. El agricultor Jessen, quien reside en Estados unidos, se llevó una sorpresa cuando entró al corral en la mañana del 31 de diciembre de 2010. Él sabía que Bella, una vaca miniatura de la raza Lowline Angus (o Angus enano) estaba embarazada y que era cuestión de horas para que de a luz.
Cuando ingresó al corral, el hijo de Bella ya había nacido. Sin embargo, el becerro, llamado Ben, es más parecido a un oso panda que a una vaca. Por cierto, su pelaje es atigrado ya que presenta dos colores a rayas: blanco y negro.
Por si acaso, el animal es el resultado de 44 años de investigación y experimentos de ingeniería genética, y ahora ahora tendrá una serie de compañeros en la pequeña granja. Jessen tiene otras razas de ganado en miniatura, además de burros y una especie de canguro famosa por baja estatura.
El agricultor está muy entusiasmado con la posibilidad de continuar el linaje de los terneros-panda en su propiedad ubicada en el Estado de Colorado, en Estados Unidos. Adicionalmente, según contó Jessen al sitio web Reporter Herald, un grupo de chinos están interesados en llevar a Ben a Asia.
Jassen considera que Ben puede ser vendido por un valor de 30 mil dólares (alrededor de 22500 euros).






